
Adil Bey llega a Batum, ciudad del sur de la Unión Soviética, como nuevo cónsul de Turquía. Pero su trabajo en la pequeña ciudad, asfixiada por el régimen comunista, se va pareciendo cada vez más a una trampa: aislado de todo contacto con el mundo, va tomando cuerpo la sospecha de que su antecesor ha sido envenenado, y siente que sus vecinos de enfrente le vigilan día y noche. Cautivo de una obsesiva soledad, se siente atraído por Sonia, su secretaria, con la que inicia una relación de terribles consecuencias.
Los vecinos de enfrente es un libro de intriga y suspense, desde el principio hasta el final. Cuenta la historia de un cónsul turco y todo lo que tiene que pasar durante su estancia en Batum. En mi opinión, es verdaderamente bueno.
Consiguen engancharte tanto la trama como los personajes.
Está muy bien escrito, y además, combina perfectamente la descripción con los diálogos.
Los personajes también están muy bien definidos, cada uno con un carácter extremadamente peculiar, y que, algunos de ellos, evolucionan a lo largo de la obra, hasta acabar, de una forma totalmente inesperada.
Recomiendo este libro a todo aquel que le guste la literatura de intriga y policíaca, porque estoy seguro de que al acabar, sabrá, como yo, que ha leído una verdadera obra maestra.